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jueves, 26 de febrero de 2015

"El Elefante Blanco": El problema que todos los gerentes saben y solo uno reconoce

El catedrático de Harvard y negociador de conflictos Roger Fisher www.mediate.com/Views. establece en sus escritos sobre resolución de problemas cuatro pasos principales: 1) Separar las personas del problema, refiriéndose a crear consenso sin menospreciar la opinión e interés de otra persona, atacar el hecho y no el causante 2) Centrarse en los intereses, no en las posiciones 3) Inventarse opciones para la ganancia mutua 4) Establecer criterios objetivos para la evaluación y seguimiento del resultado final. Sin embargo, para lograr la solución optima y común acuerdo, debe considerarse que todos los involucrados vean el mismo problema. Pero qué pasa cuando solo uno lo ve? y todavía mas grave, cuando ese alguien ni siguiera pertenece al mismo departamento responsable de la solución? 

Desde que ingresamos en una organización matricial la filosofía que se nos inculca es la de "trabajo en equipo" estando los niveles o posiciones en un plano horizontal, permitiendo así una comunicación fluida. Pese a estos intentos de igualdad, son inevitables las tensiones entre gerentes del mismo nivel, convirtiéndose las responsabilidades compartidas en acciones de competencia entre equipos, mas que en acciones globales de unidad. Es allí cuando el ambiente resulta idóneo para  que  "El Elefante Blanco" nazca y se desarrolle hasta alcanzar tales dimensiones que, una vez conocidas por las altas gerencias, ya resulta demasiado tarde (incluso para una solución).  

"El Elefante blanco" no es otra cosa que sinónimo de conflicto seguro, el cual permanece escondido hasta que "boom!" explota, originando la dramática y poco profesional discrepancia entre colegas de: "Es tu culpa" , "Yo no estaba al tanto", "No es mi culpa, es de otro"...


Como he venido relatando en mis temas del blog, en esta oportunidad citare de nuevo otro ejemplo real de mi inspirador y compañero de vida. El, siendo gerente medio de una empresa manufacturera y perteneciendo a un equipo que realiza proyectos, determinando soluciones a través de las lineas de producción; detecto casualmente un inconveniente que retrasa el tiempo estimado de producción y por ende, los resultados o meta final. Dicho inconveniente afecta negativamente el 44.4% de la producción esperada : Cerca de 8 millones de unidades, que sea lo que sea que se fabrique en esta empresa nombrada de referencia, a cualquiera, estos números le causarían ruido en sus objetivos de cierre de año.


Siendo el área a la que el pertenece de apoyo mas no la responsable principal de la producción, el quiso informar del hecho previendo que el inconveniente llegara a mayores o incluso, hasta oídos de casa matriz en el exterior. Como en toda comunicación corporativa de esta índole y siguiendo los canales regulares, mi compañero hizo el intento de persuadir al área responsable a través de su par, es decir al gerente de su mismo nivel, quien tendría la misión de informar a la Gerente de planta. Sus recursos fueron: a) Un correo electrónico b) Un lenguaje adecuado c) Nombrar los hechos con data real, fecha y hora de la inspección donde se encontró el inconveniente  d) Una recomendación para su solución que pudiera ser o no, opcional.

Tras una semana de haber enviado la primera comunicación, no recibió respuesta. Antes de tomar una determinación mas drástica, reenvío el mismo correo como recordatorio, esta vez copiando a la asistente del su par y a su supervisora de área, es decir la jefe del área donde el trabaja. Al cabo de un tiempo, tampoco recibió respuesta y ya si decidido, compartió su experiencia en una reunión formal con su supervisora directa (a quien anteriormente había involucrado). Su jefa, sorprendida porque  ella antes tampoco había dado mucha importancia al asunto al estar dirigida a la persona a cargo de resolver el inconveniente, le sugirió escalar el asunto y esta vez si, dirigir la comunicación directamente a la Gerente de planta.

El resto del anécdota lo dejo a su imaginación, ocupándome en enfatizar la importancia que tiene tanto la adecuada comunicación, como la visión de equipo y sentido de responsabilidad frente a un "Elefante blanco", el cual no solo puede costar la perdida de mucho dinero para una empresa, sino que ademas puede significar la reducción sustancial de recurso humano, a veces sin estar directamente relacionado a dicho "Elefante".

Se este en el area responsable o no, estos "Elefantes Blancos" deben destaparse, haciendo un aviso a tiempo con la correcta comunicación, respetando áreas y canales, pero sobretodo no temiendo afrontarlos en su debido momento.




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